Cáncer de endometrio

El cáncer de endometrio se forma a partir del tejido que envuelve el útero, y generalmente parte de células cancerígenas que van liberando mucosidades y otros líquidos y poco a poco se van extendiendo.

endometrio

Síntomas del cáncer de endometrio

El cáncer de endometrio se puede presentar debido a secreciones vaginales poco frecuentes, dolores en la zona de la pelvis, sangrado excesivo incluso fuera de las etapas menstruales e incluso por una pérdida excesiva de peso no justificada.

Al igual que ocurre en la mayor parte de los casos, estos síntomas no implican necesariamente que exista cáncer de endometrio, ya que pueden ser similares en el caso de una infección u otros problemas.

Diagnóstico del cáncer de endometrio

Para poder diagnosticar el cáncer de endometrio se realizará una extracción de muestra del tejido que pudiere verse afectado con el objetivo de analizarlo y obtener una conclusión.

Posteriormente se realizarán nuevas pruebas diagnósticas para averiguar si se trata efectivamente de cáncer de endometrio así como para conocer su evolución.

Prevención y tratamiento del cáncer de endometrio

Para prevenir el cáncer de endometrio es muy importante cuidar nuestra alimentación y evitar consumir y utilizar aquellos productos que puedan provocar cáncer como el tabaco, una mala alimentación, evitar la obesidad, controlar la presión arterial, etcétera.

Dependiendo del estadio del cáncer, la recuperación puede ser más o menos lenta y existirán más o menos posibilidades de acabar con la enfermedad.

También se tendrá en cuenta el estado de las células cancerosas vistas al microscopio y se analizará la progresión.

No obstante, la mayor parte de los casos de cáncer de endometrio se pueden solucionar sin excesivos problemas, pero eso sí, en el caso de que presentemos alguno de los síntomas anteriormente mencionados, es importante ponernos en contacto con nuestro médico de confianza ya que, cuanto antes se detecte el problema, su solución será más rápida y eficiente.

Cáncer de cuello uterino

En esta ocasión vamos a hablar del cáncer de cuello uterino, una enfermedad que se forma en los tejidos del cuello del útero y que tiene un crecimiento bastante lento.

cuello uterino

Síntomas del cáncer de cuello uterino

Debido a la lentitud del proceso de generación del cáncer de cuello uterino, en la primera etapa es muy extraño que llegue a presentar ningún tipo de síntomas, los cuales se presentan en la segunda fase que es cuando se convierte en un cáncer invasivo y se va extendiendo por tejidos adyacentes.

En este instante se puede observar una secreción vaginal poco habitual, se producen dolores durante las relaciones sexuales y también en estos momentos se observa un mayor sangrado vaginal fuera de los períodos menstruales.

No obstante, hay que tener en cuenta que estos síntomas no siempre indican la presencia de cáncer de cuello uterino, sino que también puede tratarse de infecciones de menor consideración y que pueden ser solucionadas fácilmente.

No obstante, en el caso de presentar alguna de ellas, es muy importante que nos pongamos lo antes posible en contacto con nuestro médico de confianza para analizar el problema y buscar una solución, ya que incluso en el caso de que se tratase de cáncer de cuello uterino, cuanto más avanzada esté la enfermedad, las posibilidades de curación se reducen.

El diagnóstico del cáncer de cuello uterino

En el caso de que se considere que pueda existir cáncer de cuello uterino se procede a realizar una serie de pruebas para analizar el tejido como pueden ser los exámenes de detección con distintas pruebas como Papanicolaou, ADN del virus, etcétera.

El tratamiento y la prevención del cáncer de cuello uterino

Para prevenir el cáncer de cuello uterino es importante cuidar la alimentación y evitar los productos que produzcan cáncer. Algunos de los principales enemigos es tener demasiados hijos, cambiar frecuentemente de pareja, fumar, mantener relaciones sexuales tempranas y el uso de píldoras anticonceptivas.

En cuanto al tratamiento dependerá de cada caso y de la extensión.

Mantenerse Sano

En la actualidad cada vez es más frecuente el que las personas contraigan enfermedades graves como problemas cardiovasculares o incluso cáncer. El hecho es que cada vez nos encontramos en un entorno más contaminado, utilizamos una mayor cantidad de productos químicos, nos alimentamos peor, consumiendo una mayor cantidad de grasas saturadas y, por supuesto, tendemos cada vez más a seguir una vida sedentaria que evita la eliminación de todos estos elementos.

Sin duda, el primer consejo es vivir en la zona menos contaminada posible, aunque sabemos que esto no es muy factible, ya que dependemos de nuestro trabajo, familia y vida social. No obstante, trasladarnos en nuestro tiempo libre a zonas de campo puede ayudarnos a limpiar nuestros pulmones y eliminar toxinas, en especial si practicamos un poco de deporte aeróbico como el footing, bicicleta, etc.

El caso es que cada vez consumimos una mayor cantidad de grasas y, éstas, se acumulan especialmente en la zona del abdomen y pueden acabar haciendo estragos a nuestra salud.

De entre los ejercicios para quemar grasa abdominal que recomendamos se encuentra la práctica de los ejercicios aeróbicos anteriormente mencionados en combinación con otros anaeróbicos como es la realización de abdominales y otros ejercicios.

La pelota crujiente es uno de ellos. Tenemos que acostarnos sobre la pelota y que ésta se encuentre en la sección media de nuestra espalda. Cruzamos los brazos sobre el pecho (también podemos ponerlos detrás de la cabeza) y contraemos las abdominales. Ahora despegamos el torso de la bola pero manteniendo la bola totalmente estable, sin permitir que ruede, y después volvemos de nuevo a nuestra posición inicial. Para que este tipo de ejercicios surtan efecto deberemos realizar un mínimo de doce repeticiones. No obstante, cuantas más hagamos, menos tardaremos en ponernos en forma.

Si practicamos todo este tipo de ejercicios regularmente, conseguiremos tener una mejor salud y evitar futuras enfermedades.

 

Via: Blog adelgazar

Stress y el cancer

Para prevenir la aparición de enfermedades como el cáncer y similares, es importante llevar una vida lo menos estresada posible y combinarlo con una buena alimentación y la práctica habitual de ejercicio físico.

En la actualidad contamos con una amplia variedad de maquinaria y aparatos que nos pueden ayudar en la práctica de nuestro ejercicio regular, aunque siempre hay que tener en cuenta los puntos a favor y los puntos en contra.

Un buen ejemplo es la aparición de las plataformas vibratorias. Este tipo de plataformas nos permiten realizar una gran cantidad de ejercicio en un escaso tiempo, pero la realidad no es tan bonita como parece, ya que cuenta con una gran cantidad de contraindicaciones que deben ser tenidas en cuenta antes de utilizarlas.

De las plataformas vibratorias contraindicaciones podemos destacar lo poco recomendable que es para ser utilizada por personas que ya padecen de enfermedades graves e, incluso, algunas leves. La vibración constante puede llevar a nuestro cuerpo a ponerlo al límite, por lo que podemos llegar a encontrar más desventajas que ventajas en su uso.

Plataformas vibratorias

Por supuesto, si acabamos de salir de cualquier intervención quirúrgica, tenemos que considerar que precisamos de un tiempo suficiente para recuperarnos completamente. Un ejemplo es que una herida que se encuentra cosida puede acabar abriéndose por culpa de la vibración. Además, debemos considerar que si se trata de heridas exteriores, el problema no tiene por qué ser grave, pero si la herida se encuentra en cualquier órgano interno, es posible que nos pueda provocar importantes problemas.

Por ello, siempre tenemos que considerar los pros y contras de todo tipo de maquinaria que estemos pensando en utilizar, ya que si nuestro objetivo es mejorar el estado de salud y lo que acabamos haciendo es provocarnos problemas mayores, no vale la pena utilizarlas, siendo más adecuado practicar ejercicio normal y con máquinas más sencillas, aunque precisen de un mayor esfuerzo y tiempo de trabajo.

 

Via: http://blogadelgazar.com

Pacientes con cáncer

El cáncer es una enfermedad que suele tener algunas complicaciones, y las personas que la padecen comienzan a ver el mundo de forma distinta que los demás. Lo cierto es que en muchas ocasiones, esta enfermedad tiene cura, pero eso no quita que, por norma general, el proceso de recuperación sea duro.

Por ello, es muy importante que todas las personas que se encuentren a su alrededor hagan fuerza para ayudar a su familiar o amigo en este duro proceso.

No es necesario estar siempre encima del paciente, ya que lo único que podríamos conseguir es agobiarlo, pero sí tenemos que estar siempre cerca para cuando quiera hablar, cuando quiera compartir alguna cosa o, simplemente, cuando quiera estar en compañía de alguien querido.

Somos conscientes de que, en especial al principio, no sabemos qué decir en estos casos, ya que podemos meter la pata. Por supuesto, no es recomendable hablar constantemente sobre la enfermedad cuando nos encontremos con él, ya que este tema lo dejaremos para cuando él quiera comentar algo. Lo más adecuado es hablar de forma normal y, en el caso de que se trate de nuestra pareja, no está de más decir algunas frases bonitas de amor. Por otra parte, no debemos tomar las decisiones por esta persona, sino que dejaremos que se exprese por sí misma.

Recientemente un estudio ha demostrado que la autoestima es parte imprescindible en la mejora del paciente frente a la enfermedad. Es importante la valoración que haga la persona sobre sí misma, comenta Stephen Mey, uno de los psicólogos que han participado en dicho estudio, que tuvo lugar en la Universidad de California, localizada en los Ángeles, ya que se trata de un elemento básico para la recuperación del individuo.

Por ello es importante tener en cuenta estos aspectos cuando nos encontramos frente a una persona querida que tiene que superar la enfermedad.

 

Tatuajes en el cancer de mama

Por todos es sabido que las mujeres que padecen un cáncer de mama tienden a desarrollar una depresión y complejo en especial cuando se tiene que proceder a recurrir a una cirugía, y eso es lo que debió pensar un antiguo médico militar conocido como Vinnie Myers, el cual ha querido dar un toque especial y ayudar a estas mujeres para que mejoren su autoestima.

La forma de proceder para ello es realizando tatuajes tridimensionales de pezones en los senos de las supervivientes de esta enfermedad, con el fin de disimular al máximo la carencia.

En la imagen podemos ver algunos de sus sorprendentes trabajos, apreciando el contraste entre el pecho antes de ser tatuado y después. Parece casi un milagro el resultado.

Sin duda se trata de un importante efecto que ya ha ayudado a decenas de mujeres a superar su miedo a mirarse al espejo. En algunas ocasiones puede incluso dar la sensación de que nunca se ha visto afectado.

Una de sus clientes ha comentado en su blog “No sólo nos ayudas a reconstruir nuestros cuerpos, también nos ayudas a curar nuestras almas“, y es a lo que se dedica Myers, el cuál comenta en su web “[Siempre] estoy deseando hacer este tipo de tatuajes ya que me da una gran satisfacción ayudar a estas mujeres a obtener el último retoque más profesional y efectivo en su batalla contra el cáncer”

Una de las mejores noticias que podemos obtener es que muchos otros profesionales han decidido ponerse manos a la obra tanto en América como en Europa, por lo que se espera que con el paso de los años se convierta en una realidad y sea accesible para todas y cada una de las mujeres que se encuentran afectadas.

Y no queremos dejar pasar la oportunidad de recordar que el mejor método para luchar contra el cáncer es la prevención. Para ello tendremos que realizar ejercicio regularmente, dejar de lado productos como el tabaco y consumir una dieta rica, equilibrada y variada, introduciendo distintos alimentos e infusiones como la de cola de caballo .Click aquí para más información sobre la cola de caballo.

Cáncer de estómago

El cáncer de estómago es una enfermedad en la que se produce un crecimiento celular maligno anómalo que puede acabar invadiendo otros órganos o tejidos del cuerpo humano.

cancer de estomago

Síntomas del cáncer de estómago

 Uno de los problemas que nos encontramos es que, al inicio de la actividad cancerígena, resulta muy difícil detectar el cáncer de estómago en un paciente, ya que a menudo no se detectan síntomas hasta que la enfermedad ya se encuentra más desarrollada.

No obstante, algunos de los síntomas que pueden ser detectados son indigestión, ardores frecuentes, dolores abdominales, vómitos, náuseas, diarreas o estreñimiento, pérdida de apetito, hinchazón estomacal, fatiga, debilidad, sangrados frecuentes, heridas que tardan en cicatrizar más de la cuenta, mal aliento y pérdida de peso.

El caso es que la mayoría de estos síntomas no se producen por esta enfermedad normalmente, sino por otras menos preocupantes que pueden afectar a nuestra salud pero sin inconvenientes especiales.

 Diagnóstico de la enfermedad

 Una de las preocupaciones con las que se encuentran las personas con cáncer es su evolución, así como la relación que tiene con otras enfermedades como la esquizofrenia.

Para detectar la posible existencia de esta enfermedad, se realizará un examen físico además de la realización de estudios en laboratorio. Por otra parte, es común que haya que optar por algunos exámenes como es el caso de la gastroscopia o el análisis del tejido fino anormal mediante la realización de una biopsia. 

Tratamiento del cáncer de estómago

 Sin duda, lo mejor para evitar la enfermedad es la prevención. Para ello deberemos mantener una dieta adecuada y realizar ejercicio regularmente. Si estamos interesados en encontrar una buena base de datos con las características de las plantas medicinales, podemos hacer clic aquí.

En cuanto al tratamiento en sí, podemos encontrar distintas formas como la cirugía, la quimioterapia, la radioterapia y la terapia biológica, que serán utilizadas dependiendo de cada caso concreto.

Cancer de hueso


El cáncer de hueso o cáncer óseo primario es una enfermedad poco habitual que se encuentra alojada en el hueso.

Este tipo de cáncer se origina en el mismo hueso, no procediendo de otros cánceres desarrollados en otras partes del cuerpo.

Cáncer de huesos

Tipos de cáncer de hueso

Fundamentalmente, en la actualidad clasificamos el cáncer de hueso en tres tipos diferentes.

Primeramente encontramos el osteosarcoma, que es el tipo más común, seguidamente encontramos el condrosarcoma, un tipo de cáncer que puede desarrollarse en las zonas cartilaginosas pero nunca antes ni después del periodo de edad entre los 50 y 60 años. Por último encontramos el Sarcoma de Ewing, que es el más habitual cuando el paciente se encuentra en edad de crecimiento, y se genera en la médula ósea.

La mejor protección que podemos encontrar para evitar este y otros tipos de cáncer es mantener una vida saludable y consumir buenos alimentos , así como la práctica de deporte y, sobre todo, la eliminación del tabaco en nuestras vidas.

Además de evitar esto, podremos evitar también otras enfermedades derivadas del cáncer como es el caso de la esquizofrenia.

Síntomas del cáncer de hueso

 Los principales síntomas que se presentan en el caso de padecer alguno de los tipos anteriormente mencionados de cáncer de hueso son el dolor localizado, inflamación, pérdida de movilidad, anemia, fiebres, fracturas y otros similares.

No obstante, el síntoma más habitual es el dolor localizado en la zona donde se está desarrollando la afección.

Diagnóstico del cáncer de hueso

 Lo primero que tiene que considerarse para realizar un diagnóstico es investigar los antecedentes del paciente y de su familia, seguidamente se realiza un análisis de sangre para analizar el nivel de enzima fosfatasa alcalina. También mediante rayos x se puede detectar la forma, localización y tamaño y, además, existe la posibilidad de la realización de una biopsia, que podrá ser mediante incisión o mediante biopsia de aguja.

Cáncer Cervical

El cáncer cervical es una enfermedad que afecta a las mujeres, debido a que se produce en la zona del cuello uterino. También es conocido como carcinoma del cérvix o carcinoma del cuello uterino.

Cancer cervical

Tipos de cáncer cervical

 

Podemos encontrar tres tipos principales de cáncer cervical, que son el carcinoma, que se trata de células escamosas y es la más habitual, cubriendo cerca del 80 % de los casos en la actualidad. No obstante también se puede presentar adenocarcinoma cervical, que es la segunda más frecuente o los carcinomas adenoescamosos y neuroendocrinos, que tan sólo se presentan en un 5 % de los casos.

 

Antecedentes para la aparición del cáncer cervical

 

De entre las razones que podemos encontrar para la aparición del cáncer cervical destacamos la práctica de relaciones sexuales con muchos y distintos compañeros, realizar actos sexuales con personas que han mantenido dichas relaciones en el presente o en el futuro con una gran cantidad de personas, una gran cantidad de partos, infecciones, la utilización de anticonceptivos orales, la nicotina y la inmunosupresión.

 

Nunca nos cansaremos de recordar que lo más importante a la hora de evitar cualquier tipo de enfermedad es mantener una correcta alimentación, practicar ejercicio físico regular y huir del tabaco, ya que si gozamos de una buena salud.

 

Diagnóstico y tratamiento del cáncer cervical

 

Es muy difícil detectar el cáncer cervical debido a que no suelen existir síntomas. Por ello, es importante ante cualquier hemorragia o flujo anormal realizar una prueba de Papanicolau, donde se extraen muestras de las células que posteriormente son analizadas en un laboratorio.

 

En cuanto al tratamiento, existen tres posibilidades principales, que son la ablación, la cirugía en la que se extirpa el útero y tejido adyacente (sólo en edades muy tempranas) así como la radioterapia posterior a la operación.

Cancer de Tiroides

En esta ocasión vamos a hablar sobre el conocido cáncer de tiroides, procediendo a un estudio generalizado y sacando algunas conclusiones sobre su origen y tratamiento.

Qué es la glándula tiroides

La glándula tiroides o glándula tiroidea es una glándula neuroendocrina que se encuentra encima de la tráquea, debajo de la nuez y junto al cartílago tiroides.

El objetivo de esta glándula es el de regular el metabolismo de nuestro cuerpo produciendo proteínas.

Produce distintas hormonas, aunque la más importante de ella es la tiroxina que controla la producción de energía corporal y estimula el crecimiento durante la etapa joven, encargándose de que los tejidos se adapten a este crecimiento, siendo por tanto proporcional y bien desarrollado.

Cancer de tiroides

Qué es el cáncer de tiroides

El cáncer de tiroides, también conocido como cáncer tiroideo es una serie de pequeños tumores malignos que se producen en la glándula tiroides y los podemos clasificar dentro de dos grandes grupos.

En primer lugar tenemos los tumores diferenciados como el carcinoma folicular o el carcinoma papilar, los cuales, si son detectados al principio del progreso, cuentan con un muy buen pronóstico de curación.

Sin embargo, también existe la posibilidad de encontrarnos con tumores no diferenciados como es el ejemplo del carcinoma anaplástico, el cual tiene un comportamiento mucho más agresivo que los englobados dentro del grupo de tumores diferenciados y su pronóstico es bastante peor debido a que no tiene una correcta respuesta al tratamiento.

El factor riesgo del cáncer de tiroides

Por norma general, no es un cáncer muy generalizado en la población mundial, y los riesgos aumentan especialmente a partir de los 50 años, siendo casi inexistente en edades tempranas de 20 o menos años.

En el caso de que se produzca en estas edades tempranas, las posibilidades de curación son muy altas. No obstante, cuando se detecta en edades de 65 años o superiores, la tendencia cambia, teniendo un peor pronóstico.

En cáncer de tiroides está mucho más generalizado en el sector femenino de la población, y algunas de las razones que pueden provocarlo (factores de riesgo) son una radioterapia cervical en edades tempranas (niñez), un tamaño nodular de 4 centímetros o superior e invasión de los ganglios linfáticos así como la metástasis.

No obstante, los factores hereditarios también ocupan un porcentaje aproximado del 3 % de los casos.

Diagnóstico de la enfermedad

Existen distintos sistemas para diagnosticar la enfermedad como la punción – aspiración con aguja fina conocida como PAAF o la ecografía de alta resolución, ambos sistemas que permiten un diagnóstico precoz

La PAFF es la prueba definitiva en estos casos, ya que se realiza una biopsia de los tejidos sospechosos

Síntomas de la existencia del cáncer de tiroides

En cuanto a los síntomas, el más destacable es la aparición de un nódulo en la tiroides que puede ser incluso visible a simple vista. No obstante, en este tipo de casos, se trata de tumores benignos en el 95 % de los casos.

Existen otros síntomas como el cambio de la voz y los trastornos de tensión (hipertensión e hipotensión)

Clasificación del cáncer de tiroides

Los cánceres de tiroides más habituales son el cáncer papilar de tiroides, el cáncer folicular de tiroides y el cáncer de células de Hurtle dentro del grupo de carcinomas diferenciados, además de carcinoma medular, carcinoma indiferenciado y linfomas.